Ahora y Para Siempre

Gestores de Paz
Reflexión para Hoy

"...recibí con humildad la palabra implantada, que es poderosa para salvar nuestra alma". 
Santiago 1: 21

Gestores de Paz, éste es un relato real que le sucedió a un Policía, no hace mucho tiempo. Es ponerse en su lugar, lo que vivió. 


Era un día normal, salió de franco como cada término de servicio, se dirigió a su casa para descansar, se bajó del medio de transporte que lo acercó a su casa; mientras caminaba en silencio, observó la figura de tres sujetos que lo observaban. Sin tomar importancia, siguió su camino.
Hasta que uno de ellos lo llamó por su nombre, cuando giró, sintió y vio cómo disparos estaban dirigidos a su cuerpo.
El policía sintió cómo varios disparos se incrustaron en su cuerpo, en varios lugares. De repente, sintió un dolor desgarrador en el pecho. Sin embargo, no era el final para este Policía.

Después supimos por las noticias y medios de comunicación que decían "que una de las balas había quedado alojada en un Nuevo Testamento, que él mismo tenía en el bolsillo derecho de su camisa del uniforme, a la altura del corazón".

Este jóven Policía, sigue atesorando el Nuevo Testamento con el agujero en medio, como testimonio.
Dios usó ese medio para salvarle la vida.

Esta historia es compleja y bonita, pero no dice nada de la ayuda espiritual que salva la vida por la cual se elaboró la Biblia.
En Ezequiel 33 leemos que los antiguos israelitas usaban la palabra de los profetas para sentirse bien, pero no para cambiar su vida. 
Utilizaban mal las promesas que Dios le hizo a Abraham para apoyar su propia reclamación a la tierra. A ellos les gustaba escuchar las palabras de los profetas. Sin embargo Dios le dijo a Ezequiel: "Oyen tus palabras y no las hacen".
El Resultado? Cayeron bajo juicio divino. Entonces, igual que ahora, no ha de apreciarse como si fuera un amuleto de la buena suerte ni usarse para calmar la mente con un alivio temporal de la ansiedad.
Fue dada para ser obedecida de manera que su ayuda no sea sólo para esta vida...sino para siempre.

En realidad no conocemos la Biblia, hasta que no la obedecemos.

Pastor Marcelo Avila
Disertador Motivacional
Gestores de Paz Argentina

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