Gestores de Paz Aconseja

Consejos
Porque No hay que asustar a los niños con ¡¡ Ahí viene la Policía !!

Hace muchos años estaba paseando con mi padre por la calle. Cuando vimos a un niño de unos ocho años llorar en un rincón. Estaba sentado sobre una patineta y tenía una posición extraña, casi como si intentara esconderse sobre sí mismo.
Lo primero que me llamó la atención fue que mi padre se parara y hablara con él niño.
Ya que para mi, un jovencito de unos 13 años, habría pasado totalmente desapercibido.
Se agachó mi padre tranquilamente y le dijo que le encantaba su patineta, mientras el niño apenas levantaba con la mirada del suelo. 
Noté cómo mi padre miraba alrededor mientras le contaba cosas sin importancia. 
Incluso se levantó dos veces como buscando a alguien… 
Yo le pregunté qué era lo que hacíamos allí ya que no entendía nada.
Pero aquello no había hecho más que empezar, ya que el chico empezó a llorar mientras balbuceaba decía: ¡A la policía no, por favor! ¡A la policía no!


Hoy entiendo perfectamente la totalidad del drama. 
El niño se había caído con la patineta al suelo y se había dislocado un hombro. Sus amigos entre risas le habían llamado torpe y se habían ido. No se podía mover porque el dolor lo tenía paralizado, no tenía móvil, ni dinero y, lo peor, tenía miedo.
Mi padre lo convenció y avisó a unos policías que estaban cerca, sólo tuvo que levantar la mano y alzar un poco la voz. 
Cuando llegaron al niño le dijeron: “Pibe, recién te preguntamos”.
Resultó el policía acababa de pasar con el patrullero y al ver al niño tirado le había preguntado si estaba bien.
Y este, sonriendo, le había dicho que si. 
Todo para disimular su temor a que la policía lo ¿atrapara? ¿retara? o ¿asustara?
Ahora que soy padre y me imagino que son mis hijos los que están en esa situación y la que se estremecen  de miedo; Lejos de querer juzgar a nadie he oído muchas veces a adultos (padres, abuelos, amigos, aun maestros o profesores) amenazar a los niños con que la Policía va a venir a llevárselos como último recurso para lograr que les obedezcan.

Esto no sólo no es bueno para el niño ya que se basa en infundir miedo irreal sino que es una práctica que puede volverse contra nosotros.
Y en una situación real, como la del niño de la patineta, no contar con la ayuda de parte de la Policía y haberlo auxiliado y llevado a una sala de emergencia ¿Absurdo verdad?

Consejo:
No hagas que nuestros hijos tengan miedo a la policía, al contrario;
Háblales del trabajo que realizan; 
Que soy sus amigos también.
Pero no sólo eso, contarles lo importante que es el trabajo y, en cualquier caso, enseñarles a respetar, nunca a temer.
O acaso…
¿No querés que si tu hijo se ve solo ante un peligro o ante una amenaza real, sin reconocer al policía y pudiera acudir a ellos a pedir auxilio?
Yo desde luego lo tengo más que claro.

Que tengas un buen día
Bendiciones

COMPARTE ESTA INFORMACIÓN

Gestores de Paz
CristoPol Argentina

Comentarios